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07/04/2026En 2026, el circuito británico de Brands Hatch cumple cien años como escenario deportivo, consolidándose como uno de los trazados más emblemáticos del automovilismo mundial. Ubicado en el condado de Kent, a unos 35 km al sureste de Londres, su evolución refleja la propia transformación del automovilismo y del motociclismo desde las competiciones amateurs de principios del siglo XX hasta las grandes categorías internacionales modernas. Con motivo de su centenario, vamos a aprovechar la efeméride para hablar de su creación, y de las categorías más importantes que han pasado por este trazado ¡Comenzamos!
LOS ORÍGENES: DE CAMPO RURAL A PISTA DE CARRERAS (1926-1945)
La historia de Brands Hatch comienza en 1926, cuando un antiguo campo rural, originalmente un terreno agrícola, fue considerado como un lugar idóneo para la práctica de actividades deportivas. Su forma natural, similar a un anfiteatro, lo convirtió en un espacio perfecto para competiciones al aire libre.

Logotipo del circuito (Creative Commons)
En sus primeros años, el lugar fue utilizado principalmente por ciclistas y corredores de campo a través, aunque pronto los motociclistas comenzaron a utilizar el terreno para realizar carreras en un circuito de hierba. Estas competiciones sobre dos ruedas fueron el germen de lo que con el tiempo se convertiría en uno de los grandes circuitos del mundo.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el recinto dejó temporalmente de ser un escenario deportivo y pasó a utilizarse como instalación militar, algo habitual en infraestructuras británicas de la época. Sin embargo, su vocación deportiva regresaría poco después del final del conflicto.
LA POSGUERRA Y LA LLEGADA DEL AUTOMOVILISMO (1946-1959)
Tras el final de la guerra, Brands Hatch volvió a la actividad y experimentó una profunda transformación. En los años finales de la década de 1940 se establecieron las bases para convertirlo en un circuito permanente, y en 1950 se asfaltó la pista, lo que permitió la llegada de competiciones automovilísticas junto a las tradicionales carreras de motos.
En esta época se disputaron carreras de categorías menores como Fórmula 3 y competiciones de coches de pequeña cilindrada, que ayudaron a consolidar el trazado dentro del panorama británico. También se llevaron a cabo ampliaciones tempranas del circuito, con la incorporación de curvas icónicas y mejoras estructurales que permitieron atraer un mayor número de competiciones.

Mapa del circuito de Brands Hatch con sus trazados Grand Prix (principal) e Indy (secundario) (Creative Commons)
EXPANSIÓN INTERNACIONAL Y EL ATERRIZAJE DE LA F1 (1960-1969)
El gran salto de Brands Hatch llegó en 1960, cuando el trazado fue ampliado hacia zonas boscosas cercanas para crear el circuito de Gran Premio. Esta ampliación aumentó significativamente su longitud y complejidad, situándolo en el mapa internacional. Gracias a estas mejoras, el circuito empezó a recibir categorías de primer nivel. En 1961 llegaron monoplazas de Fórmula 1 con motores de 1,5 litros en eventos previos al campeonato mundial, y en 1964 Brands Hatch acogió por primera vez una prueba puntuable del Campeonato Mundial de Fórmula 1. Durante esta década, el circuito comenzó a alternarse con Silverstone como sede del Gran Premio de Gran Bretaña, consolidando su reputación internacional. La Fórmula 1 se convirtió en el principal escaparate del trazado, aunque también continuaron celebrándose pruebas de turismos, monoplazas nacionales y competiciones de resistencia.
CONSOLIDACIÓN COMO SEDE DE GRANDES EVENTOS (1970-1986)
Entre los años setenta y mediados de los ochenta, Brands Hatch vivió su época dorada dentro del automovilismo internacional. La Fórmula 1 siguió visitando el circuito regularmente hasta 1986, incluyendo memorables carreras y grandes duelos como el protagonizado por James Hunt y Niki Lauda durante la intensa temporada de 1976 o la de 1983, que fue la primera carrera de la F1 moderna con la denominación de Gran Premio de Europa, una nomenclatura que repetiría en 1985, para así compartir calendario con Silverstone.

Ayrton Senna en Brands Hatch con su Lotus 98T durante el GP de Europa de 1985 (Creative Commons)
El circuito también albergó otras pruebas internacionales como la USAC en 1978, lo que equivaldría en la actualidad al IndyCar norteamericano, así como carreras no puntuables de Fórmula 1 como la denominada carrera de los campeones o Race of Champions, cuya edición de 1983 fue la última prueba no puntuable de la historia de la categoría reina.

Tom Pryce con el Shadow durante la edición de 1975 de la carrera no puntuable de la Race of Champions en Brands Hatch (creative Commons)
Además de la Fórmula 1, otra cita habitual en Brands Hatch fue la famosa carrera de Resistencia de los 1000 km de Brands Hatch, puntuable para del Campeonato Mundial de Automóviles Deportivos (FIA World Sportscar Championship), lo que hoy equivale al WEC. Con el último Gran Premio de Fórmula 1 celebrado en el circuito en 1986, se marcó el final de una etapa histórica tras más de dos décadas en la élite.

Ronnie Peterson con un Ferrari 312P durante los 1000 km de Brands Hatch de 1972 (Creative Commons)
EL PROTAGONISMO DE LAS MOTOS (1990-2000)
Tras la salida de la Fórmula 1 a mediados de los 80, Brands Hatch supo reinventarse. Durante las décadas de 1990 y 2000 se convirtió en un escenario clave para el motociclismo internacional, especialmente para el Campeonato Mundial de Superbikes, que disputó allí pruebas entre 1993 y 2008.

El español Fonsi Nieto a bordo de una Kawasaki del Mundial de Superbikes en Brands Hatch en 2007 (Creative Commons)
EL SIGLO XXI: TURISMOS, CAMPEONATOS NACIONALES Y EVENTOS HISTÓRICOS (2000-2025)
En el nuevo milenio, Brands Hatch continuó siendo una pieza clave del calendario británico. Tras pasar a manos de MotorSport Vision en 2004, el circuito mantuvo su doble configuración: el trazado corto Indy de cinco curvas y 1,9 km y el largo de Gran Premio, de 9 curvas y 3,9 km, permitiendo acoger tanto competiciones nacionales como internacionales.
En este período entraron en escena los dos campeonatos de turismos más importantes del mundo, el Mundial (WTCC) que visitó el trazado entre los años 2006 y 2010 y el alemán, el DTM, que para muchos tiene más prestigio que el propio mundial, entre los años 2006 y 2013.

Ralf Schumacher a bordo de un Mercedes del DTM en Brands Hatch en 2008 (Creative Commons)
Actualmente, el circuito es sede habitual del Campeonato Británico de Superbikes y del Campeonato Británico de Turismos (BTCC). A lo largo de estas décadas también se ha convertido en un lugar de referencia para festivales y carreras clásicas, donde coches históricos comparten protagonismo con nuevas generaciones de pilotos y aficionados.

Un SMP Racing de LMP2 en una de las ediciones del Masters Endurance Legends, uno de los certámenes clásicos que visitan el circuito de Brands Hatch en la actualidad (Creative Commons)
EL CENTENARIO Y EL LEGADO
En 2026, Brands Hatch celebra cien años de historia con eventos conmemorativos, demostraciones y exhibiciones que recorren su legado deportivo. El circuito ha pasado de ser un simple terreno rural para bicicletas y motocicletas a convertirse en uno de los templos del automovilismo mundial. Su trayectoria resume la evolución del deporte del motor: desde las carreras de hierba y los primeros monoplazas hasta las modernas competiciones de turismos y superbikes. La combinación de tradición, desafíos técnicos y ambiente único ha convertido a Brands Hatch en un icono que sigue más vivo que nunca un siglo después de su creación.





