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12/05/2026
LA HISTORIA DE LA MARCA ADRIA
19/05/2026Cuando el BMW M Hybrid V8 cruzó la meta de las 6 Horas de Spa 2026 y certificó un histórico doblete para la marca bávara, muchos medios del motor hablaron de dicha proeza en sus titulares como “la primera victoria de un prototipo BMW en 27 años”. La referencia era a junio de 1999, cuando BMW conquistó, por única vez, las 24 Horas de Le Mans en la categoría absoluta con el legendario BMW V12 LMR. Aquella fue una de las victorias más emblemáticas de la resistencia moderna y, durante más de un cuarto de siglo, permaneció como el último gran triunfo absoluto de BMW en la élite de los prototipos. Vamos a aprovechar la ruptura de esta larga sequía recordando cómo fue aquella victoria de hace 27 años, de cómo entró BMW en el moderno Mundial de Resistencia (WEC) y sus pasos hasta alcanzar esta ansiada victoria ¡Arrancamos!
LA VICTORIA DEL BMW V12 LMR EN LE MANS 1999
La historia comenzó a finales de los noventa. BMW llevaba años dominando categorías de turismos y GT, pero quería conquistar la carrera más prestigiosa del mundo. Tras una primera aproximación con el problemático V12 LM en 1998, la marca alemana reaccionó rápidamente y desarrolló el V12 LMR en colaboración con el equipo Williams de F1, siendo este el origen real de la posterior alianza que tuvieron en el Gran Circo entre los años 2000 y 2005.

BMW V12 LM de 1998 expuesto durante la última edición del Retromobile de París de 2026 (Creative Commons)
El coche mantenía el poderoso motor V12 atmosférico de 6 litros, pero presentaba una aerodinámica mucho más refinada y una fiabilidad muy superior. En las 24 Horas de Le Mans de 1999, BMW se encontró con una parrilla histórica. Toyota llegaba con el rapidísimo GT-One, Mercedes-Benz con el CLK-LM y Audi iniciaba en esa edición con el R8C y el R8R, una aventura que cambiaría la resistencia para siempre. Porsche iba a participar también en ese año con el famoso LMP2000, pero el Grupo Volkswagen canceló el proyecto al ver innecesario una “guerra civil” entre marcas del mismo grupo (Porsche y Audi) por la victoria en Le Mans, cosa que, irónicamente ocurriría años más tarde en el WEC actual con los LMP1.

BMW V12 LMR número 15, ganador de Le Mans 1999 (Creative Commons)
Pero aquella edición estuvo marcada por el caos. Los Mercedes CLK-LM sufrieron sus espectaculares accidentes aéreos y abandonaron el evento, mientras Toyota demostró tener probablemente el coche más rápido, aunque también arrastraba problemas de fiabilidad. BMW apostó por la regularidad. El coche número 15 pilotado por Yannick Dalmas, Pierluigi Martini y Joachim Winkelhock evitó problemas graves y mantuvo un ritmo constante durante toda la carrera. Cuando el Toyota GT-One de Martin Brundle sufrió un pinchazo a pocas horas del final, el BMW heredó el liderato y no lo soltó. Era la primera victoria absoluta de BMW en Le Mans en toda su historia y fue una confirmación de que la marca podía triunfar en la categoría reina de la resistencia.

Réplicas a escala 1/43 de los dos primeros clasificados que se disputaron las 24h de Le Mans de 1999. El BMW V12 LMR número 15 (izquierda) y el Toyota GT-One número 3 (derecha) (Juanmi Seda)
Sin embargo, paradójicamente, aquel éxito marcó también el final de la aventura. BMW abandonó los prototipos inmediatamente después para centrarse en la Fórmula 1 junto a Williams. Casualmente, Toyota hizo lo mismo. Canceló el programa GT-One en el año 2000 para centrar los recursos y esfuerzos en el Toyota de F1 con el que debutarían en 2002. Durante más de dos décadas, la marca permaneció alejada de la lucha absoluta en Le Mans y de los campeonatos mundiales de resistencia, aunque no estaba dicha la última palabra.

Tras Le Mans 1999, BMW y Toyota abandonaron la resistencia para concentrarse en F1 donde se verían las caras otra vez. Réplicas a escala 1/43 del BMW-Williams FW23 de Ralf Schumacher de 2001 (izquierda) y del Toyota TF104 de Jarno Trulli de finales de 2004 (derecha) (Juanmi Seda)
EL REGRESO A LE MANS, PERO CON LOS GT
La siguiente gran etapa de BMW en Le Mans llegó con el BMW M8 GTE, estrenado en 2018. BMW decidió competir simultáneamente en IMSA y en el WEC con un coche espectacular visualmente y técnicamente muy avanzado. En Norteamérica, el M8 GTE logró victorias importantes, especialmente en Daytona y Road Atlanta, mientras en el WEC la competencia era feroz frente a Porsche y Ferrari y no consiguió el mismo éxito deportivo que en Estados Unidos.

BMW M8 GTE durante las 24 horas de Le Mans de 2018 (Creative Commons)
LA VUELTA A LA CATEGORÍA ABSOLUTA CON EL NUEVO REGLAMENTO HYPERCAR
Pero mientras BMW seguía en los GT, el mundo de la resistencia estaba cambiando. La creación de la normativa Hypercar, y posteriormente de los LMDh (Le Mans Daytona Hybrid), abrió una oportunidad histórica: regresar a la categoría absoluta con costes mucho más razonables que los antiguos LMP1 híbridos. BMW decidió no dejar pasar el tren. En 2022 anunció oficialmente el desarrollo del BMW M Hybrid V8, un prototipo LMDh, construido sobre chasis Dallara y equipado con un motor V8 biturbo. Con esto, la firma alemana volvía a construir un prototipo de Le Mans tras el V12 LMR y el primero en el siglo XXI.

Unidad de muestra del BMW M Hybrid V8 LMDh (Creative Commons)
INICIOS EN LA IMSA
El debut competitivo llegó en IMSA durante la temporada 2023. La elección tenía lógica: el campeonato norteamericano ofrecía un entorno menos agresivo para desarrollar el coche antes de afrontar el WEC y Le Mans. Los primeros meses fueron complicados. El BMW M Hybrid V8 mostró velocidad, pero sufrió problemas de fiabilidad y ejecución frente a otros equipos como Porsche-Penske o Cadillac. Aun así, BMW fue progresando rápidamente. La asociación con el Team RLL en IMSA permitió acumular experiencia y desarrollar procedimientos operativos cada vez más sólidos. En su primer año logró su primera victoria en Watkins Glen, y en 2024 otra en Indianápolis, demostrando que el potencial estaba ahí.

Unidad con el dorsal 24 con el que el BMW M Hybrid V8 logró su primera victoria en Watkins Glen en 2023
LLEGADA AL WEC
En 2024 llegó el paso definitivo: la entrada oficial en el Mundial en la categoría Hypercar junto al Team WRT de Bélgica. La elección del equipo belga fue fundamental. WRT se había consolidado como una de las estructuras más exitosas de la resistencia europea, con títulos en GT World Challenge, ELMS y el WEC en la categoría de plata (LMP2).

Chasis Oreca 07 del Team WRT que ganó el WEC 2023 en LMP2. La experiencia de WRT en este ámbito y este título, sirvieron para que BMW se asociase con ellos en Hypercars a partir de la temporada 2024 (Creative Commons)
El debut mundialista no fue sencillo. Ferrari, Toyota y Porsche partían con programas mucho más rodados y una experiencia acumulada enorme. Sin embargo, BMW fue creciendo carrera a carrera, logrando su primer podio absoluto en las 6 horas de Fuji en 2024 con Raffaele Marciello, Dries Vanthoor y Marco Witmann.
LA VICTORIA DE LAS 6H SPA 2026. EL PREMIO A LA PERSEVERANCIA
Las 6 Horas de Spa-Francorchamps siempre ha sido una de las pruebas más especiales del calendario del WEC. Tradicionalmente, sirven como ensayo general antes de Le Mans , al estar ambas pruebas juntas en el calendario, y suelen ofrecer carreras imprevisibles por el clima cambiante y las frecuentes neutralizaciones.
La carrera de 2026 fue caótica, marcada por coches de seguridad, accidentes y estrategias alternativas. BMW y WRT leyeron perfectamente el desarrollo de la prueba. El coche número 20 apostó por una estrategia diferente desde el inicio y aprovechó magistralmente los periodos de neutralización para colocarse en cabeza. Mientras tanto, el segundo BMW se mantenía siempre en posición de podio.

BMW M Hybrid V8 número 20 durante las 24h de Le Mans de 2025. Este mismo coche con esta misma decoración y alineación de pilotos (René Rast-Robin Frijns-Sheldon van der Linde) ganaría las 6h de Spa de 2026 (Creative Commons)
En el tramo final, Ferrari presionó intensamente, pero BMW resistió. Robin Frijns cruzó la meta en primera posición, seguido por el segundo BMW pilotado por Kevin Magnussen, el expiloto de F1, completando un doblete histórico para la marca bávara. Era la primera victoria absoluta de BMW en el WEC moderno y su primer triunfo en la élite de la resistencia desde Le Mans 1999. El éxito tuvo además un enorme valor simbólico. Spa es la carrera de casa para Team WRT y el doblete llegó precisamente en uno de los momentos más competitivos de la historia reciente del WEC, con ocho fabricantes peleando en Hypercar.
27 años después del rugido del V12 LMR en Le Mans, BMW vuelve a alcanzar la cima de la resistencia. Y esta vez, a diferencia de 1999, la sensación es que esto no es el final de una aventura, sino el principio de una nueva era.




