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13/07/2026En 1976 nacía oficialmente el Grupo PSA (Peugeot Société Anonyme), una alianza que marcaría un antes y un después en la industria automovilística europea. Lo que comenzó como la unión de dos fabricantes históricos franceses, Peugeot y Citroën, terminó convirtiéndose en uno de los mayores conglomerados automovilísticos del mundo, protagonista de importantes adquisiciones, innovaciones tecnológicas y algunos de los modelos más exitosos de las últimas décadas. En el 50 aniversario de su fundación, merece la pena hacer un repaso de la evolución de un fabricante que supo reinventarse hasta culminar, en 2021, con su integración en el Grupo Stellantis ¡Arrancamos!
LOS ORÍGENES: LA ALIANZA DE DOS LEYENDAS AUTOMOTRICES FRANCESAS
La historia del Grupo PSA comienza mucho antes de 1976. Peugeot hunde sus raíces en 1810, cuando la familia Peugeot empezó a fabricar molinillos de café. Más adelante derivaría hacia la fabricación de bicicletas y, finalmente, de automóviles. El primer coche de la marca apareció en 1889 y rápidamente se convirtió en uno de los fabricantes más importantes de Francia. Esta historia la tenéis más detalladamente en uno de los primeros posts de la historia de nuestro blog.

Peugeot Type 10 de 1894 (Creative Commons)
Por su parte, Citroën, nació en 1919 de la mano de André Citroën. Desde sus inicios destacó por su carácter innovador y por introducir técnicas de producción en cadena inspiradas en las de Henry Ford. Modelos como el Traction Avant, el 2CV o el DS revolucionaron el automóvil gracias a soluciones técnicas adelantadas a su tiempo.

Citroën Traction Avant 1934 (Creative Commons)
Sin embargo, durante los años setenta Citroën atravesó una profunda crisis financiera derivada de sus elevadas inversiones en proyectos técnicamente muy ambiciosos, como el Citroën SM o el motor rotativo desarrollado junto a NSU. Michelin, propietario de la marca, no pudo sostener la situación y el Gobierno francés impulsó una solución que garantizara el futuro de la compañía.

Citroën SM. El modelo que, sin saberlo, crearía al Grupo PSA (Creative Commons)
En 1976 Peugeot adquirió el 90 % de Citroën y ambas compañías quedaron integradas bajo una misma estructura empresarial denominada PSA Peugeot-Citroën. El objetivo era claro: aprovechar economías de escala compartiendo plataformas, motores, centros de desarrollo y procesos industriales, pero manteniendo la personalidad propia de cada marca. La estrategia permitió racionalizar costes sin eliminar la identidad de Peugeot y Citroën. Mientras Peugeot mantenía una imagen más conservadora y orientada a la fiabilidad, Citroën continuó desarrollando vehículos con un enfoque más innovador y diferenciador.
LA COMPRA DE CHRYSLER EUROPA Y EL RENACIMIENTO DE TALBOT
Apenas dos años después de su fundación, PSA protagonizó otra gran operación empresarial. En 1978 adquirió Chrysler Europa, que aglutinaba las antiguas marcas Simca en Francia y Rootes en Reino Unido. Con esta adquisición llegaron nuevos modelos y plantas de producción, pero también importantes pérdidas económicas. El Grupo PSA decidió recuperar la histórica marca Talbot para comercializar los vehículos procedentes de Chrysler Europa.

Antes de su resurrección dentro del Grupo PSA, Talbot fue, entre otras cosas, el primer fabricante francés en lograr un podio en la F1, con el modelo T126C (Creative Commons)
Entre los modelos más representativos de aquella etapa destacaron modelos como el icónico Talbot Horizon, el Talbot Sunbeam, el Talbot Solara, o el Talbot Samba. Sin embargo, la estrategia no dio los resultados esperados. La convivencia de demasiadas marcas dificultó la rentabilidad y, durante la década de los ochenta, Talbot fue desapareciendo progresivamente hasta desaparecer como fabricante de turismos.

Talbot Horizon (Creative Commons)
LOS AÑOS 80: LA CONSOLIDACIÓN
La recuperación económica del grupo llegó gracias a una nueva generación de modelos muy exitosos. En Peugeot destacó especialmente el Peugeot 205, lanzado en 1983. Este utilitario no solo salvó financieramente a la compañía, sino que redefinió la imagen deportiva de la marca gracias a versiones como el GTI y el espectacular Turbo 16 de competición.

Peugeot 205 GTI (Creative Commons)
Junto al 205 llegaron posteriormente modelos fundamentales como el Peugeot 309, el 405 o el 605, mientras que en Citroën aparecieron modelos igualmente importantes como el Citroën BX, el Citroën AX, el Citroën XM, o el Citroën ZX. Durante esta época comenzaron a compartirse plataformas y mecánicas entre ambas marcas, aunque cada fabricante mantenía un diseño y una puesta a punto claramente diferenciados.

Citroën ZX (Creative Commons)
LOS AÑOS 90. LA ERA DE LAS PLATAFORMAS COMPARTIDAS
Los años noventa supusieron la madurez industrial de PSA. Aunque el grupo PSA empezó a compartir plataformas y mecánicas en los 80, sería en los 90. El grupo perfeccionó el desarrollo de plataformas comunes que servían de base para varios modelos distintos. Un ejemplo fue la plataforma utilizada por el Peugeot 306 y el Citroën ZX, o posteriormente la del Peugeot 406 y el Citroën Xantia. Además, PSA desarrolló una de las gamas de motores diésel más prestigiosas del mercado. Los propulsores HDi, introducidos a finales de los noventa, destacaban por su eficiencia, bajo consumo y elevada fiabilidad, convirtiéndose en una referencia dentro del segmento europeo.

Peugeot 406 (Creative Commons)
EL ÉXITO COMERCIAL DE LOS AÑOS 2000
Durante la primera década del siglo XXI el grupo alcanzó algunos de sus mayores éxitos comerciales. En Peugeot brillaron especialmente modelos como el Peugeot 206, que se convirtió en uno de los automóviles más vendidos de Europa con más de 8 millones de unidades fabricadas, el 307, el 407, y el 308.

Peugeot 206 (Creative Commons)
Citroën respondió con modelos igualmente exitosos, el C3, el C4, el C5 o el C1, desarrollado este último de manera conjunta con Toyota. Al mismo tiempo, el Grupo PSA incrementó su presencia internacional mediante nuevas fábricas en Europa del Este, Latinoamérica y China.

Citroën C4 (Creative Commons)
LA CRISIS DE 2008 Y LA REINVENCIÓN
La crisis económica de 2008 afectó con fuerza al grupo. La caída de las ventas en Europa provocó importantes pérdidas y obligó a una profunda reestructuración. En 2014 llegó un cambio decisivo con la entrada del fabricante chino Dongfeng Motor y del Estado francés en el accionariado, acompañados por un importante aumento de capital. Carlos Tavares asumió la dirección ejecutiva e inició un ambicioso plan de recuperación basado en mejorar la rentabilidad de cada vehículo, reducir costes y simplificar la gama. Ese mismo año nació oficialmente DS Automobiles como marca independiente, separándose progresivamente de Citroën para competir en el segmento Premium.

Logotipo de DS Automobiles (Creative Commons)
DE PSA PEUGEOT-CITROËN A GROUPE PSA
En 2016 el grupo renovó completamente su identidad corporativa y pasó a denominarse simplemente Groupe PSA. El cambio simbolizaba una transformación que iba mucho más allá de la fabricación de automóviles, incorporando nuevos servicios de movilidad y una estrategia global orientada hacia la electrificación y la digitalización.
Uno de los momentos más importantes de esta nueva etapa llegó en 2017. PSA adquirió Opel y Vauxhall a General Motors, incorporando dos marcas con más de un siglo de historia. La operación permitió aumentar significativamente el volumen de producción y reforzar la presencia del grupo en mercados como Alemania y Reino Unido. La experiencia de PSA en eficiencia permitió que Opel regresara rápidamente a los beneficios, algo que General Motors no había conseguido durante años.
LA ELECTRIFICACIÓN
Durante la segunda mitad de la década de 2010, PSA apostó decididamente por la electrificación. La plataforma modular CMP permitió fabricar sobre una misma arquitectura vehículos con motores gasolina, diésel y eléctricos. De aquí surgieron modelos como el Peugeot e-208, el e-2008, el Opel Corsa Electric, el DS 3 E-Tense o el Citroën ë-C4.

Peugeot e-2008 (Creative Commons)
EL NACIMIENTO DE UN NUEVO GRUPO: STELLANTIS
En 2019 PSA anunció su intención de fusionarse con Fiat Chrysler Automobiles (FCA). La operación se completó en enero de 2021 dando lugar al Grupo Stellantis. La nueva compañía reúne actualmente catorce marcas, entre ellas Peugeot, Citroën, DS, Opel, Vauxhall, Fiat, Alfa Romeo, Jeep, Maserati, Lancia, Chrysler, Dodge, Ram y Abarth. Aunque PSA dejó de existir como empresa independiente, su estructura industrial, sus plataformas tecnológicas y gran parte de su organización constituyen hoy uno de los pilares fundamentales de Stellantis.

Logotipo del Grupo Stellantis (Creative Commons)
UN LEGADO DE INNOVACIÓN
A lo largo de cinco décadas, el Grupo PSA supo transformar una fusión motivada por una crisis empresarial en una de las historias de éxito más destacadas de la automoción europea. Desde el rescate de Citroën hasta la recuperación de Opel, pasando por modelos icónicos como el Peugeot 205, el 206, el 308, el Citroën BX, el Xantia, el C3 o el C4, el grupo ha dejado una huella imborrable en la historia del automóvil.





